Recortes, recortes, recortes digitales. Pero que bonitos recortes... capturas manuales llenas de información sobre tus juegos. S.O.S Ware. La quinta columna del Micromanía sin faltar ni uno de los números 1 al 10 de la segunda época. Al final de la entrada como siempre todos en un ZIP en MEGA. Enjoy!!!
Burning Road es un videojuego de carreras de 1996 desarrollado por Toka para PlayStation. Este juego de carreras de estilo arcade está fuertemente inspirado en el exitoso Daytona USA. Tuvo una secuela en 1997 a la que llamaron "Explosive Racing" en Europa y "X.Racing" en Japón (en USA no se comercializó) pero vamos por orden a revisar este primer título un poquillo. Recuerdo la primera vez que tuve delante una máquina del juego Daytona USA de SEGA. Absolutamente espectacular. La versión para la consola Saturn fue una auténtica decepción, que resultó ser un juego inacabado por el prematuro lanzamiento de la consola de 32 bits de SEGA que posteriormente relanzarían ya completo bastante mejorado con el sobrenombre de "Championship Circuit Edition". Este Burning Road sería el equivalente a Daytona de Saturn pero para la primera Playstation, que le hacía la competencia.
Voy directo al grano: el juego nos ofrece opciones básicas, pero con un enfoque inmediato y con espíritu arcade:
• Práctica: Pruebas en una de los tres circuitos a elegir. Estos se distinguen por su dificultad (Principiante, Avanzado y Experto).
• Campeonato: El minicampeonato en los tres circuitos.
• Modo Enlace: Permite que dos jugadores jueguen mediante el cable de enlace entre PlayStations (nunca lo he probado).
Debo admitir que los tres circuitos disponibles se me quedaron cortos, pero bueno, Daytona no ofrecía más, así que este digamos "clon" hace lo mismo. Hay cuatro vehículos disponibles. Se presentan con modelados 3D girando sobre si mismos como pasaría siempre en los juegos de coches en lo sucesivo y sus características específicas incluyen aceleración, velocidad y manejo. Simple, pero suficiente para permitirnos experimentar los circuitos de diferentes maneras. A continuación, viene la elección de la transmisión: automática o manual. Desde el primer momento, redescubrimos el espíritu Daytona en un movimiento de cámara que se adentra en la parte trasera del coche. Las cajas crujen, vibran, y el rugido del motor envuelve el 3, 2, 1, ¡Go!
Una vez comenzada la carrera la victoria está en juego contra siete rivales ferozmente competitivos. Las primeras impresiones son buenas: la pista, los bosques circundantes, el helicóptero que hace su aparición a baja altura: un comienzo muy prometedor. La interfaz es completa y clara. Muestra el tiempo de vuelta, el contador de vueltas (LAP), el tiempo hasta el punto de control, la posición, un práctico radar y, por último, la velocidad y su correspondiente cuentarrevoluciones. Se puede jugar sin ver nada de esto pulsando el botón "select" del mando. Hay cinco modos de cámara disponibles, desde la vista aérea hasta una toma a ras de suelo. El ritmo es bueno, los rivales nos pisan los talones constantemente, el primer circuito de montaña te obliga a hacer algunos pequeños saltos, y las cinco vueltas de 35 segundos cada una se pasan volando sin darte cuenta. Incluso un poco demasiado rápido.
Beginner circuit
El segundo circuito es mucho más desafiante. Su terreno accidentado implica numerosos saltos difíciles de sortear, y los cruces de arroyos y las secciones heladas no lo hacen nada fácil ademaás de los barriles que se interponen en tu camino.
Advanced circuit
La tercera pista, sin embargo, es una grata sorpresa. Hermosa, técnica y agradable, se recorre en medio de una tormenta, creando un efecto impresionante en un entorno urbano.
Expert circuit
Cada circuito ofrece sus propios desafíos y entornos únicos. Sin embargo, son demasiado cortos, con cada vuelta durando menos de 40 segundos y un máximo de 5 vueltas. Aun así, el ritmo es implacable y cada carrera es una auténtica batalla. Jugar a Burning Road es una batalla de elementos y obstáculos, una carrera para profesionales que no deja espacio para los jugadores ocasionales. Solo tres circuitos, es cierto, pero son agotadores y desafiantes. Sobre todo porque la competencia es feroz y agresiva. Burning Road es adrenalina garantizada a 30FPS.
JUGABILIDAD:
Dominar Burning Road es una mezcla de placer y dolor. Porque si bien los coches son divertidos de manejar con una sensación de estilo arcade, alternando entre agarre en las rectas y derrapando en las curvas, estos derrapes pueden convertirse en un auténtico veneno para la conducción. El problema reside en una extraña fuerza que empuja constantemente la parte trasera del coche hacia el exterior de la curva, provocando a menudo un contacto forzado con el borde de la pista. Es como si el peso del coche estuviera desequilibrado y demasiado hacia atrás. Esto puede ser frustrante para los principiantes. Sin embargo, con un poco de práctica y una buena anticipación de las curvas, se puede evitar esta limitación y disfrutar del derrape, que se vuelve más manejable.
PRESENTACION:
Aunque algunos pequeños fallos podrían sugerir que el juego no estaba realmente terminado, el juego está bastante bien perfilado. Los coches son impresionantes, modelados sin escanear como se hacía entonces, los circuitos son magníficos, tanto gráficamente como en cuanto a animación. Es rápido, fluido. El título derrocha potencia, tanto en los menús como durante el juego. Las texturas parecen algo pixeladas. Sin embargo, esto se compensa con la abundancia de elementos, algunos de ellos animados, como la hélice de un molino de viento giratorio, un helicóptero, la lluvia o incluso una tormenta eléctrica. Además, los circuitos se dividen en varias secciones. A diferencia de Daytona USA, Burning Road da una sensación de encierro. Es una sensación extraña, pero quizás se deba a que la línea del horizonte es demasiado alta (oscureciendo el cielo), o a que los bordes de la pista están abarrotados de elementos, quizás incluso demasiado juntos.
SONIDO:
En cuanto al audio, hay muchos efectos de sonido, y las voces y la abundancia de efectos añaden aún más dinamismo a un mundo ya de por sí enérgico. En cuanto a la música para mí es lo mejor del juego todas ellas piezas de rock con guitarras electricas y solos más que decentes, buena selección que le da al juego un par de puntos más como mínimo.
DIFICULTAD:
Tres circuitos sencillos de recorrer. De hecho Burning Road deja muy poco margen de error. Esto se debe al cortísimo tiempo entre puntos de control, lo que te obliga a cometer pocos errores. En cuanto a la competición, cuando te quedas atrás, tus rivales te dejan alcanzarlos, pero una vez que estás en cabeza, es difícil adelantarlos. Esto crea una presión constante, como en F-Zero X de Nintendo64. Para terminar el mini campeonato, el puesto no importa, solo cuenta cruzar la meta, lo cual ya es difícil por la lucha contra el crono.
DURACION:
Ya sea para el campeonato o para entrenar, los tres circuitos se completan rápidamente con la práctica. El ambiente arcade está presente, recordando a Daytona USA. Es un juego corto de esos que pones para llenar media hora, poco más.
CONCLUSIONES:
No, Burning Road no es rival para Daytona USA (versión arcade). Si bien está claramente inspirado en él, la PlayStation no pudo competir lo suficiente con la placa base Model 2 de SEGA. Su jugabilidad excesivamente arcade y su presentación menos pulida lo dejaban en una posición de desventaja para competir en la misma liga. Sin embargo, Burning Road sigue siendo un magnífico juego arcade que te sumerge en una energía constante que al fin y al cabo es de lo que se trata. Es un juego que debe verse en su contexto histórico para apreciarse plenamente.
😃😃😃LO MÁS CHANANTE: La música y poder escucharla en el vídeo bajo estas líneas.
😣😣😣LO MÁS FULLERO: No tener al menos un circuito más. Los derrapes no se controlan bien.
En la semana de reyes de hace dos años abrí este blog con una foto de fondo y una portada roja con letras blancas. Noches frías de trabajo con mi lampara de oficina y mi ordenador hasta lo que hoy es. Un saludo a todos los visitantes de la página. More to come. Bye!